Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad

 

Univalle Libre de Violencias de Género es una campaña de comunicación desarrollada por el Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad, como parte de las estrategias de sensibilización y difusión de la construcción de la Política de Género de la Universidad del Valle, en el marco del proyecto “Fortalecimiento de la perspectiva de Género, Pluralidad y Diversidad”. La campaña pretende visibilizar las distintas violencias basadas en género que ocurren en el Campus universitario, en especial el acoso sexual y las discriminaciones contra población con orientaciones sexuales e identidades de género no hegemónicas, en intersección con lo étnico- racial, clase social, entre otras.

 

 

 

Además de la visibilización, se pretende abrir el debate en torno a qué manifestaciones constituyen formas de acoso sexual de carácter verbal, no verbal o físico. Es decir,  ¿cómo identificarlo?, pues esta es una pregunta persistente entre los miembros de la comunidad académica. La campaña se realiza para exponer distintas formas de violencias de género que se ejercen de manera habitual y que, en muchas ocasiones, se ven naturalizadas, dado que son discursos y prácticas que obedecen a roles establecidos según el género. Univalle Libre de Violencias de Género apela al registro lingüístico universitario, y en ese sentido, busca presentar relatos que se han escuchado en diferentes espacios de la Universidad y que, posiblemente, han sido reproducidos en otros contextos.

 

 

 

 

En el campus universitario convergen las dinámicas sociales marcadas por las desigualdades e inequidades de género. En este sentido, no se está exento de reproducir lenguajes excluyentes y comportamientos violentos. Es por esto que la primera fase de Univalle Libre de Violencias de Género apela a situaciones, palabras y actos naturalizados que constituyen tipos de acoso y hostigamiento sexual, así como formas de discriminación.

 

 

 

 

 

 

Las piezas gráficas pretenden generar reflexión con relación a: ¿Qué tan mortificante puede ser para una mujer, cis o trans, escuchar estos comentarios? Y dicha reflexión pasa por la certeza de que lo que hemos aprendido a través de la vida social se puede desaprender por medio de procesos educativos. Con estas imágenes no buscamos retratar las violencias, pues el acoso sexual varía en cada caso, para cada sujeto/a, según características e identidades. La discusión que se busca poner sobre la mesa es también la de la importancia de diferenciar entre el acoso y las relaciones que se dan con consentimiento. Es decir, que éstas últimas se den en condiciones propicias y bajo garantías, en un ámbito en el que podamos responder libremente al cortejo.

Es importante deconstruir, desaprender, empezar a relacionarnos de nuevas formas y desechar aquellas viejas frases que expresamos, en el ámbito público y en el privado, sin pensar en las consecuencias y en la humanidad del otro/a.