En conjunto con los distintos estamentos y dependencias de la universidad, el CIEGMS viene trabajando en la consolidación de aspectos claves para la formulación e implementación de la Política de Género, como la caracterización de las violencias basadas en género que se presentan en las sedes regionales y, después de la presentación de avances en el Consejo Académico, en la conformación de un Comisión integrada por el Centro de Investigaciones y Estudios de Género, la Oficina Jurídica y Planeación que se concentrará en la fundamentación institucional de la equidad de género en el ethos y normatividad de la Universidad.
Durante la presentación realizada por el CIEGMS ante el Consejo Académico el 16 de mayo, se presentaron los avances en el proceso de formulación de la política de género. El Consejo Académico recomendó la modificación del Estatuto General, el Estatuto Docente, del Personal Administrativo y el Reglamento Estudiantil, con el fin de consolidar, desde la normatividad universitaria, el protocolo de atención a las discriminaciones y violencias basadas en género.
Frente a lo expuesto, el Consejo Académico proyectó la conformación de una comisión, conformada por delegados/as de la oficina de asesoría jurídica de la Rectoría, de la oficina de planeación y desarrollo institucional e integrantes del CIEGMS, que se encargará de formular una propuesta para adicionar a los Estatutos y Reglamentos la perspectiva de género, la cual será presentada ante el Consejo Superior en agosto de 2019.
Desde el 9 de abril se iniciaron las visitas a las sedes regionales, con la realización de la cartografía en la sede Zarzal, continuando el 11 de abril con la Sede Pacífico; posteriormente, el 13 de junio, se llevó a cabo en Yumbo; el 18 de junio, la actividad se desarrolló en la sede Norte del Cauca; el 19 de junio se realizó en la sede Tuluá y el 20 de junio la comunidad universitaria de la sede Buga participó en este ejercicio, diseñado para robustecer el diagnóstico de las violencias basadas en género y el protocolo de atención a partir de las particularidades de cada una de las sedes regionales, además de visibilizar el proceso de construcción de la política en las sedes y destacar la importancia de la perspectiva de género en las relaciones sociales.
Así, el CIEGMS continúa trabajando en las líneas de acción para la formulación de la política, en la creación del observatorio de género y en los procesos de formación y sensibilización en perspectiva de género.
Toda la comunidad universitaria puede sumarse a este proceso a partir de las reuniones, talleres y distintas actividades que serán convocadas a lo largo del semestre 2019-II.



Este 9 y 11 de abril, las comunidades universitarias de la sede Zarzal y de la sede Pacífico, respectivamente, participaron en la cartografía social de las violencias basadas en género, una actividad que busca identificar los hechos de violencia relacionados con género que han ocurrido en los diversos campus de la Universidad del Valle.

A través de adhesivos con íconos de las principales violencias basadas género (acoso sexual, acoso verbal, acoso psicológico, exhibicionismo y violación), 150 personas, entre estudiantes, profesores/as, trabajadoras/es y personal administrativo, ubicaron en el mapa de su campus los lugares donde presuntamente han ocurrido esas violencias.

Igualmente se señalaron lugares de riesgo, lugares seguros libres de violencia y discriminación y sitios donde han ocurrido robos en las sedes. Para describir lo ocurrido, cada participante recibió un formato donde, de manera anónima, consignó el detalle de las situaciones que ha presenciado o vivido.

Durante el próximo semestre del año 2019, la cartografía social llegará a las demás sedes de la Universidad, el siguiente turno es para la sede Norte del Cauca.
¡Usted también puede participar en este ejercicio! Estaremos anunciando las fechas de nuevas actividades a través de nuestras redes sociales, le invitamos a seguirnos en Facebook (/generouv) e Instagram( @generouv) :
En el marco de la conmemoración del día internacional de la mujer, en la Universidad del Valle se llevó a cabo un conversatorio donde se dieron a conocer datos relevantes de la violencia en pareja en Cali, así como las acciones que se están realizando en la ciudad y en el departamento.

Las profesoras Jenny Posso y Rosa Emilia Bermúdez, entregaron el pasado de marzo de 2019 resultados de su investigación, en la que encontraron que, las mujeres, especialmente aquellas que viven en zonas de ladera, mujeres afro e indígenas, tienen un alto nivel de vulnerabilidad en cuanto a las violencias, así que cuanto más amplia es la brecha a nivel social, económico y educativo, más alto es el riesgo de sufrir violencia.
Las investigadoras encontraron tazas muy altas de violencia en la ciudad: al menos el 50% de las mujeres alguna vez han sentido violencia de género, ya sea emocional, de control, física, económica o sexual.

Durante el panel, Carolina Cediel y Diana Cortázar, quienes pertenecen a la Subsecretaría de Equidad de Santiago de Cali, hablaron de los espacios seguros de acompañamiento a las mujeres que son promovidos en la ciudad, especialmente Casa Matria, que trabaja con diferentes organismos internacionales con el fin de brindar herramientas para que las mujeres se empoderen, partiendo de su modelo de atención ecológico feminista que apoya a las mujeres víctimas de violencia, reconociendo desde lo holístico la multiplicidad de factores que subyacen en esas situaciones.

Finalmente, Luz Adriana Londoño, Secretaria de la Mujer, Equidad de Género y Diversidad Sexual de la Gobernación del Valle, entregó datos de las acciones que se están realizando a nivel departamental.
Inicialmente, afirmó que, contrario a lo que se piensa, las cifras han demostrado que Cali cuenta con la mayor cantidad de feminicidios, situación que ha prendido las alarmas en el gobierno departamental, frente a lo cual se han diseñado y ejecutado acciones a fin de que los casos de feminicidio disminuyan en todo el Valle del Cauca y se le brinde el debido acompañamiento preventivo a las mujeres, como campañas de fortalecimiento y sensibilización en las comisarías de familia, esto con el fin de que las mujeres afectadas no sean revictimizadas y reciban un mejor tratamiento. También, han brindado acompañamiento a las mesas municipales y se encuentran implementando la campaña de Nuevas Masculinidades, que según explicó Luz Adriana, tiene como propósito comprometer a los hombres para que sean agentes de cambio hacia la igualdad de género.

Otras dos acciones importantes que se están desarrollando al interior del departamento son: la plataforma “Observatorio de Género”, que busca principalmente documentar, sistematizar y generar información en materia de equidad de género; y el Consultorio Rosa, ubicado en el Hospital Universitario del Valle, a donde acuden mujeres, población LGTBI, niños y hombres que hayan sido víctimas de maltrato por su género. Este consultorio brinda atención prioritaria y cuenta con el servicio de psicólogos, trabajadores sociales, la Fiscalía y Medicina Legal para las denuncias. Desde noviembre de 2018 a febrero de 2019, el Consultorio Rosa ha atendido 68 casos.

Para finalizar, los asistentes hicieron algunas preguntas y se entabló un diálogo ameno entre las panelistas y el público. Para Karen Paredes, estudiante de Comunicación Social de la Universidad del Valle, este espacio es importante, porque permite al público conocer todo en cuanto a rutas de atención y las acciones que desarrollan las instituciones. Además, porque sensibiliza: “los números uno los ve fríos, pero cuando hablan de testimonios, de los casos, las situaciones se sienten mucho más cercanas”.
“Muchas veces uno ve simplemente números y olvida que hay historias detrás, que hay un rostro, una persona. Esto es algo que le puede pasar a una persona cercana, a un familiar, una vecina, entonces siento que hay que hacer algo, el hecho de que las cifras del 2018 sean mayores a las del año anterior, deja ver que algo está pasando a nivel de ciudad, incluso de país y hay que actuar”, afirmó Sebastián Cruz, estudiante de Comunicación Social de la Universidad del Valle, quien además dijo que realizar estos conversatorios es acertado, porque permite reflexionar y conocer.

Lograr que la Universidad sea un espacio con cero tolerancia a la violencia de género, que trabaje por un cambio ético, instaurando la equidad y reconocimiento a la diversidad y la diferencia en las relaciones sociales, es hacia donde apunta la Política de Género que está en construcción al interior de la Universidad del Valle, la cual fue presentada este 7 de marzo de 2019 durante la inducción de los/las nuevos/as docentes.

El encuentro tuvo lugar en el auditorio Ángel Zapata, y durante aproximadamente una hora se pudieron conocer detalles de esta política y escuchar las voces de los/las docentes, que agradecieron el espacio y apuntaron que es importante trabajar en políticas de género para que las Universidades sean espacios seguros para sus estudiantes.

En este sentido, una de las participantes destacó la importancia de la formación de los docentes en temas de género, con el fin de que las clases sean desarrolladas con esta perspectiva y se estudien textos y literatura femenina en todas las áreas de conocimiento que contribuyan a una relación de equidad en la academia y en la sociedad en general.

Hacia el final del encuentro hubo espacio al debate y la socialización de ideas basadas en el respeto, concluyendo que es importante trabajar, incluso desde el lenguaje, por la equidad de género.
Yuderkys Espinosa, reconocida activista, ensayista y profesora dominicana, fue la encargada de guiar un recorrido por las diversas olas del feminismo que desembocó en la necesidad de involucrar la interseccionalidad para superar la colonialidad en la episteme feminista, mostrando la manera en que históricamente solo un grupo poblacional privilegiado ha tenido la posibilidad de contar su historia y la de los pueblos que ha sometido.

Al respecto, Espinosa instó a que los pueblos afrodescendientes e indígenas continúen apropiándose de sus saberes y memorias, para que su voz los narre al mundo: “Asumir un punto de vista interseccional partiría por superar la mirada categorial, es un elemento sustantivo a la tarea en la que nos encontramos en este momento las feministas decoloniales: tratando de producir teorías y pensamientos que sean situados, que partan de la experiencia, que permitan sistematizar la experiencia”.

Durante la actividad que conmemoró los 25 años del Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad también se vivió el panel de afrofeminismos, que contó con la presencia de las destacadas investigadoras, profesoras y activistas: Ofir Muñoz, Katherine Arboleda y Johana Caicedo, quienes además de ofrecer una reflexión sobre sus experiencias y su trasegar académico y activista, dieron a conocer algunos aspectos de sus historias de vida, materializando lo dicho por la conferencista Espinosa.

En ese sentido, Katherine Arboleda afirmó: “hemos tenido avances en términos de la producción del conocimiento, desde el 2010 tenemos un aumento de trabajos de grado en torno a lo afro en la Universidad del Valle, llevados a cabo por estudiantes negros, lo que pone un punto de enunciación totalmente distinto, porque los trabajos que habían antes eran traducciones de nuestras realidades realizadas por personas ajenas a la comunidad —que no está mal—, pero esto nos deja ver un cambio generacional y una ruptura temporal que posibilita otros conocimientos”.

Para ver la intervención de Yuderkys Espinosa visite: http://bit.ly/Yuderkys y http://bit.ly/Yuderkys2
Si desea ver el panel afrofeminismos ingrese a: http://bit.ly/PanelAfrofeminismos
A partir de un ejercicio antropológico, la profesora Mónica Godoy Ferro, mostró cómo en la cosmología occidental, desde la mitología griega, a la mujer se le ha negado el papel protagónico que tiene en la conformación de la sociedad, así que ha sido invisibilizada sistemáticamente en casi todas las expresiones culturales y científicas, desapareciendo, por ejemplo, de La Creación de Adán de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina o de la representación de la evolución de la especie humana, mostrando así que la dominación masculina se ha extendido a casi todos los espacios de la vida social.
De esa dominación no escaparía la Universidad, que es comparada por Mónica con la iglesia católica, pues, desde su perspectiva, reproduce muchas de las características de su estructura jerárquica y patriarcal, con la que además compartiría la manera de reaccionar ante los casos de violencia de género, por los que se ofrecen disculpas en público, pero por las que no se realiza ningún tipo de sanción o investigación en privado.

En 2017, la profesora Godoy protagonizó uno de los hechos que evidenció la gravedad de las violencias de género en las Instituciones de Educación Superior del país, al ser despedida de la Universidad de Ibagué por denunciar casos de acoso sexual al interior de esa institución. Godoy sentó un precedente al respecto, al lograr el reintegro a su lugar de trabajo, también que la Corte Constitucional de Colombia le exigiera al Ministerio de Educación Nacional el diseño de lineamientos para las IES relacionados con sus deberes y obligaciones en los casos de acoso laboral, violencia sexual y de género.
Partiendo de esa experiencia y de los estudios que ha realizado, Mónica Godoy ha emprendido una lucha frontal contra el acoso sexual, iniciando con la observación y puesta en evidencia de las violencias simbólicas, la promoción de los derechos de las mujeres y los aportes que ellas han realizado en la ciencia, la historia, las artes y la cultura en general, para que las nuevas generaciones de mujeres se interesen por aumentar ese legado.

Esta conferencia, realizada en conmemoración del día internacional de la no violencia contra las mujeres, resultó ser un llamado a cuestionar los comportamientos propios y de las instituciones, para empezar a construir relaciones humanas libres de violencia de género y discriminación. Puede ver la intervención de la profesora Godoy aquí: http://bit.ly/MonicaGodoy

Adicionalmente, a las afueras del auditorio 5 donde se desarrolló Univalle libre de violencias de género y discriminación, se recogieron diversas vivencias que iban siendo consignadas en trozos de papel que se colgaron en el tendedero ¿Cómo se vive la Universidad en relación con el género?, en el que se contaron experiencias positivas y negativas de la comunidad universitaria, que permiten hablar de lo que sucede en nuestro contexto y abren el panorama para continuar el trabajo de construcción de la política de género.


A partir de la legislación nacional e internacional y su experiencia como médica ginecoobstetra, nuestra invitada Luz Bibiana Pazmiño, respondió a esa pregunta, al tiempo que recordó a las personas asistentes en qué situaciones está despenalizada la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y cómo garantizar los derechos de las mujeres que optan por ella.
Desde el 2006, la Corte Constitucional colombiana con la sentencia C355 permite realizar este procedimiento cuando existe una de las siguientes circunstancias:
Luz Bibiana enfatizó en que, si bien la ley colombiana contempla una atención integral y segura de la interrupción voluntaria del embarazo, no todos los actores del sistema de seguridad social en salud han orientado sus acciones a garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, situación en conjunto con la desinformación y los prejuicios sociales existentes, hacen que 12 años después de haberse aprobado la ley, muchas mujeres que desean acceder a la IVE encuentren barreras infranqueables, que las llevan a asumir una maternidad no deseada o a la muerte si deciden practicarse un aborto inseguro.
Las cifras a nivel nacional, según un estudio del Allan Guttmacher Institute (AGI), realizado en 2010, estiman que el 44% de los embarazos no planeados terminan en una interrupción inducida. Así pues, pese a que se reconoce el derecho a interrumpir voluntariamente el embarazo en los tres casos, este fallo de la Corte Constitucional no ha propiciado la reducción de los abortos clandestinos inseguros, ya que apenas el 0.08% de los casos estudiados por el AGI correspondió a interrupciones voluntarias del embarazo en el año 2008.
El Instituto Guttmacher también señala que anualmente, cerca de 760000 mujeres latinoamericanas reciben tratamiento por complicaciones de abortos inseguros y que, en 2014, por lo menos el 10% del total de muertes maternas (900 muertes) en América Latina y el Caribe se debieron a abortos inseguros. Para conocer más estudios de AGI visita: https://www.guttmacher.org/es/fact-sheet/aborto-en-america-latina-y-el-caribe
Durante su conferencia Debates Trans contemporáneos, Natalia Salas, expuso todos los retos por los que una persona trans debe pasar para lograr que las instituciones y la sociedad reconozcan su identidad.
A partir una auto etnografía, Natalia, quien es economista y magíster en políticas públicas, realizó un completo análisis del proceso que vivió con los sistemas de salud, justicia e identificación.

Adicionalmente, contó algunos detalles de su trasegar por la academia, los retos encontrados y los logros que ha alcanzado, mostrando que, aunque las personas que retan los cánones de las identidades género a través de la dimensión pública de su apariencia están expuestas a la violencia simbólica y la física, entre muchas otras. De igual manera manifestó que pese a las múltiples violencias a las que se enfrentan, ellas mismas han sabido reclamar un espacio dentro del mundo académico y político, para poner de manifiesto su voz y su lucha.
Esta versión de nuestro miércoles de género se realizó el 5 de septiembre en el Auditorio Germán Colmenares de la Sede Meléndez.
